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CÓMO DIBUJAR UN RETRATO HIPERREALISTA PASO A PASO

  • Foto del escritor: Antonio Amilivia
    Antonio Amilivia
  • 26 ago 2022
  • 7 min de lectura

Actualizado: 26 jun

Guía completa de materiales, técnica y proceso

El dibujo hiperrealista no consiste únicamente en copiar una fotografía. Consiste en traducir una imagen al lenguaje del grafito, consiguiendo que el espectador olvide que está mirando un dibujo sin que este pierda nunca la belleza del lápiz. El retrato que utilizaremos como referencia reúne prácticamente todas las dificultades posibles: piel envejecida, cicatrices, barba muy poblada, cabello complejo, pieles, cuero, grandes contrastes y un fondo trabajado mediante trama de grafito. Precisamente por eso constituye un magnífico ejercicio para comprender el verdadero proceso del hiperrealismo.

Antes de empezar conviene preparar correctamente los materiales. La calidad del dibujo depende mucho menos del material de lo que suele pensarse, pero disponer de herramientas adecuadas facilita enormemente el trabajo.

Materiales

Para un retrato de este nivel utilizaría:

Papel

  • Fabriano Artistico Hot Press 300 g/m².

  • Bristol liso 250-300 g/m².

  • Canson Bristol.

Lo importante es que el papel tenga una superficie muy lisa para permitir numerosas capas de grafito.

Lápices

  • 2H

  • H

  • HB

  • B

  • 2B

  • 4B

  • 6B

  • 8B

No es imprescindible utilizar todas las graduaciones, pero sí disponer de varias para controlar con precisión los valores.

Portaminas

  • 0,5 mm con mina HB.

  • 0,3 mm para pequeños detalles.

Gomas

  • Goma moldeable.

  • Goma Mono Zero de precisión.

  • Goma blanca Staedtler o Faber-Castell.

Difuminadores

  • Difuminos de papel de varios tamaños.

  • Bastoncillos de algodón.

  • Papel de cocina limpio para grandes degradados.

Otros materiales

  • Brocha muy suave.

  • Cúter o lija para afilar lápices.

  • Tablero rígido.

  • Cinta de carrocero.

  • Regla metálica.

Nunca utilizo fijador durante el proceso. Solo cuando el dibujo está completamente terminado.

Paso 1. El análisis de la fotografía

Antes de dibujar conviene dedicar varios minutos simplemente a observar. No busques detalles. Busca masas. Divide mentalmente la imagen en cinco grandes zonas:

  • cabello;

  • rostro;

  • barba;

  • abrigo;

  • fondo.

Después identifica únicamente cinco valores: blanco, gris claro, gris medio, gris oscuro, negro. Si consigues reproducir correctamente esos cinco valores, el parecido aparecerá mucho antes que los detalles.

No empieces nunca dibujando ojos o barba. Empieza comprendiendo la luz.

Paso 2. El encaje

Materiales:

  • Papel Bristol.

  • Lápiz 2H.

  • Portaminas HB.

  • Regla (solo para comprobar medidas).

El encaje debe ser extremadamente ligero.

No presiones. Sujeta el lápiz aproximadamente a dos tercios de su longitud para evitar marcar demasiado el papel. Empieza delimitando únicamente: altura total, anchura, eje central, inclinación de la cabeza. Después localiza: ojos, nariz, boca, orejas, barba. No dibujes ningún detalle. Solo geometría.

Comprueba constantemente proporciones utilizando el lápiz como instrumento de medición. Este es probablemente el paso más importante de todo el dibujo.

Paso 3. Bloqueo de sombras

Materiales:

  • HB

  • B

  • Difumino grande

Ahora comienza realmente el dibujo.

Con el HB cubre todas las grandes sombras mediante pequeños movimientos circulares. Nunca empieces por los detalles.

Empieza bloqueando todas las sombras principales. En este retrato aparecen claramente:

  • la sombra del lado derecho del rostro;

  • las ojeras;

  • la barba;

  • el cuello;

  • el interior del abrigo.

Trabaja con capas muy suaves utilizando un HB o un B. Todavía no busques textura. Solo volumen. El rostro debe empezar a parecer tridimensional mucho antes de que aparezca un solo poro. Cuando toda la cabeza tenga ya una primera capa uniforme, utiliza el difumino muy suavemente. No frotes. Solo acaricia el grafito. El objetivo es unificar. No difuminar completamente.

Paso 4. Modelar la piel

Materiales:

  • HB

  • B

  • 2B

  • Difumino pequeño

  • Goma moldeable

La piel no es lisa. Tampoco es una colección de arrugas. Es una superficie formada por miles de pequeñas variaciones de tono.

En este retrato la frente es un excelente ejercicio. Observa cómo las arrugas no están delimitadas por líneas negras. Son cambios muy sutiles entre luces y sombras.

Trabaja siempre mediante capas. Es preferible aplicar diez capas muy suaves que una sola demasiado oscura. Cada nueva capa unifica la anterior y aporta profundidad. Nunca intentes alcanzar el tono definitivo de una sola vez. Las transiciones deben ser casi invisibles. Cuando una zona quede demasiado oscura, no la borres con la goma blanca. Levanta únicamente parte del grafito con la goma moldeable. Así conservarás la textura del papel.

Paso 5. Las cicatrices

Materiales:

  • Portaminas HB

  • HB

  • B

  • Mono Zero

Las cicatrices son uno de los elementos más delicados del retrato. Muchos dibujantes las exageran. En realidad una cicatriz casi nunca es una línea. Es una ligera alteración de la superficie.

Observa cómo algunas zonas reciben más luz. Otras presentan pequeñas depresiones.

Dibuja primero el volumen. Después dibuja las pequeñas depresiones utilizando HB. Después añade las pequeñas interrupciones del tejido. Solo al final incorpora algunos puntos ligeramente más oscuros que representan las marcas de la sutura. Finalmente, utiliza la Mono Zero para recuperar pequeños brillos sobre la cicatriz.

Eso produce la sensación de tejido diferente.

Paso 6. Los ojos

Materiales:

  • Portaminas HB

  • 2B

  • 4B

  • Goma Mono Zero

    Los ojos son el punto de máxima atención del espectador. Sin embargo no deben dibujarse antes que el resto del rostro.

Empieza por el globo ocular. Después el iris. Más tarde la pupila utilizando un 4B perfectamente afilado. Finalmente, los reflejos. Nunca dibujes un reflejo completamente blanco. Debe conservar un ligero tono del papel.

En este retrato la intensidad de la mirada no depende únicamente del iris. Depende sobre todo de las sombras que rodean los ojos. Las ojeras. Los párpados. Las cejas. Todo trabaja conjuntamente.

Paso 7. La nariz y los labios

Materiales:

  • HB

  • B

  • 2B

La nariz suele estropearse por exceso de contorno. No dibujes el borde de la nariz. Haz que aparezca mediante diferencias de tono. Las aletas nasales solo necesitan unos pocos acentos oscuros. El volumen debe surgir gradualmente.

Los labios tampoco deben delimitarse con líneas. Busca diferencias de tono. El borde aparece solo.

Paso 8. La barba

Materiales:

  • HB

  • B

  • 2B

  • 4B

  • Goma moldeable

  • Mono Zero

Este es probablemente el ejercicio más complejo del retrato. La barba no debe construirse pelo a pelo desde el principio. Primero crea una masa uniforme. Después comienza a dividirla en mechones. Solo en la última fase aparecen los pelos individuales. Observa que ningún pelo existe aislado. Siempre nace dentro de un grupo. Los mechones generan primero el volumen. Los pelos generan después la textura.

Utiliza diferentes durezas de lápiz para evitar una barba uniforme.

Los pelos iluminados pueden recuperarse levantando grafito con una goma moldeable o con una goma de precisión.

Paso 9. El cabello

Materiales:

  • HB

  • B

  • 2B

El peinado ofrece un excelente ejercicio de dirección del trazo. Cada mechón posee una orientación distinta. Nunca dibujes líneas paralelas. Agrupa los cabellos. Después subdivide esos grupos. Finalmente rompe algunos mechones con cabellos sueltos. El resultado será mucho más natural.

Paso 10. El abrigo de piel

Materiales:

  • HB

  • B

  • 2B

  • 4B

  • Difumino pequeño

La piel del abrigo no debe convertirse en una masa caótica de pelos. Primero analiza el volumen general. Después observa la dirección predominante del pelaje. Solo entonces comienza a sugerir mechones. No es necesario dibujar todos los pelos. El cerebro completa la información que falta. La sensación de pelo surge más por el contraste entre zonas que por la cantidad de líneas.

Paso 11. El cuero

Materiales:

  • HB

  • 2B

  • 4B

El cuero funciona de manera distinta. Aquí predominan las superficies tensas. Los brillos. Las costuras. Las pequeñas arrugas. El secreto consiste en reservar cuidadosamente las luces. Una vez oscurecidas resulta muy difícil recuperarlas. El cuero necesita bordes definidos.

Observa los reflejos. Reserva los blancos desde el principio. Las costuras deben dibujarse con un portaminas HB. Los remaches metálicos pueden oscurecerse con 4B.

Paso 12. El fondo

Materiales:

  • HB

  • B

El fondo debe construirse el último. El fondo de este retrato está construido mediante trazos cruzados. No compite con la figura. La acompaña. Mantén una dirección constante. Evita zonas excesivamente uniformes. Un fondo ligeramente irregular aporta sensación de dibujo tradicional.

Paso 13. Los últimos detalles

Materiales:

  • 6B

  • 8B

Cuando todo parece terminado comienza realmente la última fase. Ahora hay que recorrer el dibujo completo buscando pequeñas incoherencias. Comparar constantemente con la fotografía. Oscurecer algunos negros. Suavizar ciertas transiciones. Eliminar bordes demasiado duros. Recuperar luces con goma. Añadir algunos pelos perdidos. Aumentar ligeramente el contraste de los ojos. Nunca más de lo necesario. Utiliza el 8B únicamente en: pupilas, interior de la barba, zonas más profundas del abrigo, cabello. Muy poco. El exceso de negro destruye el volumen.

Paso 14. Saber cuándo detenerse

Materiales:

  • Goma moldeable.

  • Mono Zero.

El mayor enemigo del hiperrealismo es continuar trabajando cuando el dibujo ya está terminado. Cada nueva intervención debe mejorar claramente el retrato. Si no lo hace, conviene detenerse. La frescura también forma parte del realismo.

Aleja el dibujo dos metros. Compáralo con la fotografía. No busques diferencias de detalle. Busca diferencias de luz. Pregúntate: ¿el parecido aparece desde lejos? Si la respuesta es sí, el dibujo funciona. Si solo se parece cuando se observa muy cerca, todavía necesita mejorar las relaciones tonales. Recorre finalmente toda la obra reforzando únicamente aquello que realmente lo necesite. En esta fase menos siempre es más.

Reflexión final

Este retrato demuestra que el hiperrealismo no consiste en reproducir millones de detalles, sino en organizarlos correctamente. La mirada del personaje, las cicatrices, la barba, el cabello y las pieles parecen extraordinariamente complejos cuando se contemplan en conjunto. Sin embargo, cada uno de ellos puede construirse mediante una secuencia lógica: grandes masas, valores, volúmenes, texturas y, solo al final, detalle.

Esa es la paradoja del dibujo hiperrealista: cuanto más complejo parece el resultado, más sencillo y ordenado ha debido ser el proceso. El verdadero dominio del grafito no consiste en dibujar cada pelo, cada arruga o cada poro, sino en saber exactamente cuándo es necesario hacerlo y, sobre todo, cuándo no.

En realidad, el secreto del hiperrealismo puede resumirse en una sola idea: nunca dibujes un detalle antes de que el volumen que lo sostiene exista. Cuando se respeta ese principio, incluso un retrato tan complejo como este deja de ser una suma de dificultades y se convierte simplemente en una sucesión lógica de pequeños pasos ejecutados con calma y precisión.



 
 
 

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